lunes, 22 de enero de 2018




Posted: 14 Jan 2018 10:15 PM PST
Magnífica noticia. Tal y como anunció el pasado 13 de enero, la popular serie Cosmos vuelve en el año 2019 de mano de Fox y National Geographic Channel. Al igual que en la anterior ocasión (Cosmos: A Spacetime Odyssey en 2014), contará con Neil deGrasse Tyson. En esta ocasión se llamará Cosmos: Possible Worlds.
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.@FOXTV and @NatGeoChannel’s Emmy-award winning event series, returns with #COSMOS: Possible Worlds hosted again by @neiltyson! Delve into the cosmic revolution Spring 2019. @CosmosStudios1 pic.twitter.com/r3SoXwhsnT
— COSMOS (@COSMOSonTV) 13 de enero de 2018
Posted: 14 Jan 2018 09:43 PM PST



Crédito de la imagen: NASA/GSFC/Solar Dynamics Observatory
Por extraño que parezca, un agujero coronal alargado (el área más oscura cerca del centro) parece formarse en un único signo de interrogación, que fue reconocible durante un día (del 21 al 22 de diciembre de 2017). Los agujeros coronales son áreas de campo magnético abierto que aparecen más oscuras observados con luz ultravioleta extrema, como se ve en esta imagen.
Estos agujeros son la fuente de transmisión de plasma que llamamos viento solar. Si bien este ejercicio es similar a ver formas en las nubes, es divertido pensar lo que el sol se podría estar preguntando.
Fuente de la noticia: "The Sun Forms a Question", de NASA.
Posted: 14 Jan 2018 02:47 AM PST



Crédito de la imagen: ESA/NASA
El astronauta de la ESA Alexander Gerst flota dentro del laboratorio europeo Columbus de la Estación Espacial Internacional. La fotografía fue realizada durante su primer vuelo en 2014. Las luces del laboratorio se atenúan hasta un resplandor rosado durante el tiempo libre de la tripulación. Columbus alberga el invernadero Veggie de la NASA, donde los investigadores cultivan lechuga en condiciones de ingravidez. Se observó durante experimentos previos que la luz roja es mejor para el cultivo de plantas en el espacio.
Veggie ya es un experimento favorito para los astronautas debido a que ofrece comida fresca al final de cada cosecha. Aprender cómo cultivar alimentos en el espacio es fundamental para largos viajes espaciales.
Hace casi una década, el laboratorio Columbus fue lanzado para convertirse en la mayor contribución individual de Europa a la Estación Espacial Internacional. Poco después, el primer Automated Transfer Vehicle (Vehículo de Transferencia Automatizada, la nave espacial más compleja jamás construida en Europa) llegó al puesto orbital.
Hay mucho que celebrar en 2018: el décimo aniversario del laboratorio Columbus y la serie Automated Transfer Vehicle, además de la segunda misión de Alexander a la Estación Espacial. Irá a bordo de una Soyuz MS-09 en junio junto con la astronauta Jeanette Epps de la NASA y el cosmonauta ruso Sergei Prokopyev. Alexander cumplirá el papel de comandante durante la segunda parte de sus seis meses. Esta es la segunda vez que un astronauta europeo será comandante de la Estación. El primero fue Frank De Winne en 2009.
Fuente de la noticia: "In the pink", de ESA.
Posted: 16 Jan 2018 04:33 AM PST



Crédito: NASA, ESA y G. Strampelli (STScI)
En un estudio sin precedentes para detectar pequeños y débiles objetos en la Nebulosa de Orión, los astrónomos utilizaron el Telescopio Espacial Hubble de la NASA y han descubierto la mayor población conocida de enanas marrones entre las estrellas recién nacidas. Al mirar en las cercanías de las estrellas del estudio, los investigadores no solo encontraron varias compañeras de enanas marrones de muy baja masa, sino también tres planetas gigantes. Incluso encontraron un ejemplo de planetas binarios donde ambos planetas orbitan entre sí en ausencia de una estrella madre.
Las enanas marrones son una extraña clase de objeto celeste que tiene masas tan bajas que sus núcleos nunca se calientan lo suficiente como para mantener la fusión nuclear, que alimenta a las estrellas. En cambio, las enanas marrones se enfrían y se desvanecen a medida que envejecen. A pesar de su baja masa, las enanas marrones proporcionan importantes pistas para comprender cómo se forman las estrellas y los planetas, y pueden estar entre los objetos más comunes en nuestra Vía Láctea.
Situada a 1.350 años luz de distancia, la Nebulosa de Orión es un laboratorio relativamente próximo para estudiar el proceso de formación en una amplia gama de estrellas, desde estrellas gigantes hasta diminutas estrellas enanas rojas y elusivas y débiles enanas marrones.
Este estudio solo se puede hacer con la excepcional resolución y la sensibilidad infrarroja del Hubble.
Debido a que las enanas marrones son más frías que las estrellas, los astrónomos usaron el Hubble para identificarlas a través de la presencia de agua en sus atmósferas. Según Massimo Robberto, del Space Telescope Institute (Baltimore, Maryland), "Estas son tan frías que se forma vapor de agua. El agua es una firma de objetos sub-estelares. Es una marca increíble y muy clara. A medida que las masas se hacen más pequeñas, las estrellas se vuelven más rojas y más tenues, y se necesita verlas en el infrarrojo. Y en la luz infrarroja, la característica más destacada es el agua".
Pero el vapor de agua caliente en la atmósfera de las enanas marrones no se puede ver fácilmente desde la superficie de la Tierra, debido a los efectos absorbentes del vapor de agua en nuestra propia atmósfera. Afortunadamente, el Hubble está por encima de la atmósfera y tiene una visión en el infrarrojo que permite detectar fácilmente el agua en mundos distantes.
El equipo identificó a 1.200 estrellas rojizas candidatas. Descubrieron que las estrellas se dividen en dos poblaciones distintas: las que tienen agua y las que no. Las brillantes con agua fueron confirmadas como débiles enanas rojas. La multitud de enanas marrones y planetas, libres de agua y que surcan la Nebulosa de Orión todos nuevos descubrimientos. También se detectaron muchas estrellas sin agua, y estas son estrellas más allá de la Nebulosa, pero de la Vía Láctea. Su luz se enrojeció al pasar a través del polvo interestelar y, por lo tanto, no era relevante para este estudio.
El equipo también buscó compañeros binarios más débiles para estas 1.200 estrellas rojizas. Debido a que están tan cerca de sus estrellas primarias, estos compañeros son casi imposibles de descubrir usando métodos de observación estándar. Pero al utilizar una técnica única de imagen de alto contraste desarrollada por Laurent Pueyo (Space Telescope Science Institute), los astrónomos pudieron obtener imágenes de un gran número candidatos.
Este primer análisis no permitió a los astrónomos determinar si estos objetos orbitan alrededor de la estrella más brillante o si su proximidad en la imagen de Hubble es resultado de una alineación aleatoria. Como consecuencia, están clasificados como candidatos por ahora. Sin embargo, la presencia de agua en sus atmósferas indica que la mayoría de ellos no pueden ser estrellas del fondo galáctico, y por lo tanto deben ser enanas marrones o exoplanetas.
En total, el equipo encontró 17 enanas marrones candidatas a ser compañeras de estrellas enanas rojas, una pareja de enanas marrones, y otra enana marrón con un compañero planetario. El estudio también identificó otros posibles compañeros de masa planetaria.
Tal y como indico Pueyo, "Experimentamos con un método de post-procesamiento de imágenes de alto contraste, en el que los astrónomos han confiado durante años. Normalmente lo usamos para buscar planetas muy débiles en las proximidades de estrellas cercanas, observándolos cuidadosamente uno por uno. Esta vez, decidimos combinar nuestros algoritmos con la alta estabilidad del Hubble para inspeccionar las proximidades de cientos de estrellas muy jóvenes en cada exposición individual obtenida. Resulta que incluso si no alcanzamos la sensibilidad más profunda para una sola estrella, el gran volumen de nuestra muestra nos permitió obtener una instantánea estadística sin precedentes de exoplanetas jóvenes y compañeros de enanas marrones en Orión".
El estudio proporcionó una muestra imparcial de fuentes de baja masa recién formadas. Según Robberto "Podríamos reprocesar todo el archivo de Hubble e intentar encontrar joyas en él". Encontrar las firmas de estrellas de poca masa y sus compañeros será mucho más eficiente con el lanzamiento en 2019 del Telescopio Espacial James Webb, sensible al infrarrojo.
Fuente de la noticia: "Hubble Finds Substellar Objects in the Orion Nebula", de NASA.

Cosmo Noticias 22-01-18




Posted: 15 Jan 2018 07:00 AM PST


Planetas del sistema Kepler-90 con sus tamaños a escala. Crédito: NASA/Centro de Investigación Ames/Wendy Stenzel.


El Sistema Solar ya no es el único sistema conocido que posee ocho planetas. El octavo planeta de Kepler-90, una estrella similar al Sol a 2.545 años-luz de la Tierra, fue descubierto en datos del Telescopio Espacial Kepler de la NASA.
El planeta recientemente descubierto, Kepler-90i, es un caluroso planeta que orbita su estrella cada 14,4 días que fue descubierto usando aprendizaje automático de Google. El aprendizaje automático es una rama de la inteligencia artificial (IA) cuyo objetivo es lograr que los computadores “aprendan”. En este caso, los computadores aprendieron a identificar planetas encontrando instancias donde el telescopio registró cambios en la luz estelar causados por exoplanetas.
“Como esperábamos, hay emocionantes descubrimientos ocultos en nuestros datos archivados de Kepler, esperando la herramienta o tecnología adecuada para desenterrarlos”, dijo Paul Hertz, director de la división de astrofísica de la NASA. “Este hallazgo demuestra que nuestros datos serán un tesoro escondido disponible para investigadores innovadores durante los próximos años”.
El descubrimiento ocurrió gracias a que los investigadores Christopher Shallue y Andrew Vanderburg enseñaron a un computador a aprender a identificar exoplanetas en las lecturas de luz registradas por Kepler, el minúsculo cambio de brillo captado cuando un planeta pasa frente a su estrella, lo que se conoce como tránsito. Inspirados por la manera en que las neuronas se conectan en el cerebro humano, esta red neuronal artificial examinó los datos de Kepler y encontró señales débiles de tránsitos de un octavo planeta previamente no detectado orbitando Kepler-90, en la constelación de Draco.
El aprendizaje automático ha sido usado anteriormente en búsquedas en la base de datos de Kepler, y esta investigación continua demuestra que las redes neuronales son una herramienta prometedora para hallar algunas de las señales más débiles de mundos lejanos.
Otros sistemas planetarios probablemente tienen mejores condiciones para la vida que Kepler-90. Aproximadamente 30% más grande que la Tierra, Kepler-90i está tan cerca de su estrella que se cree que su temperatura superficial promedio supera los 400 grados Celsius. Su planeta más externo, Kepler-90h, orbita su estrella a una distancia similar que la Tierra en relación al Sol.
“El sistema de la estrella Kepler-90 es como una versión en miniatura del Sistema Solar. Hay planetas pequeños en el interior y grandes planetas en la parte exterior, pero todo está mucho más cerca”, dijo Vanderburg, becario postdoctoral en la NASA y astrónomo de la Universidad de Texas en Austin.
Shallue, ingeniero de software senior del equipo de investigación de IA de Google, tuvo la idea de aplicar una red neuronal a los datos de Kepler. Él se interesó en el descubrimiento de exoplanetas luego de aprender que la astronomía, como otras ramas de la ciencia, se está viendo inundada de datos rápidamente a medida que la tecnología de recolección de datos avanza.
“El aprendizaje automático realmente brilla en situaciones donde hay tantos datos que los humanos no pueden analizarlos por sí mismos”, dijo Shallue.
El conjunto de datos de cuatro años de Kepler consiste de 35.000 señales planetarias posibles. Las pruebas automatizadas, y algunas veces el ojo humano, son usadas para verificar las señales más prometedoras en los datos. Sin embargo, las señales más débiles a menudo son pasadas por alto usando estos métodos. Shallue y Vanderburg pensaron que podría haber descubrimientos de exoplanetas más interesantes ocultos en los datos.


Cantidad de planetas conocidos por cada sistema. Crédito: Wendy Stenzel/Centro de Investigación Ames/NASA.

Primero, le enseñaron a la red neuronal a identificar exoplanetas en tránsito usando un conjunto de 15.000 señales estudiadas anteriormente del catálogo de exoplanetas de Kepler. En el conjunto de prueba, la red neuronal identificó correctamente planetas reales y falsos positivos un 95% de las veces. Luego, con la red neuronal habiendo “aprendido” a detectar el patrón de un exoplaneta en tránsito, los investigadores condujeron su modelo a buscar señales débiles en 670 sistemas estelares que tenían múltiples planetas conocidos. Su suposición era que los sistemas de múltiples planetas serían los mejores lugares para buscar más planetas.
“Obtuvimos muchos falsos positivos de planetas, pero también planetas potencialmente reales. Es como revisar rocas para encontrar joyas. Si tienes un colador más fino, atraparás más rocas, pero también puedes encontrar más joyas”, dijo Vanderburg.
Kepler-90i no fue la única joya que filtró esta red neuronal. En el sistema Kepler-80, encontraron un sexto planeta; Kepler-80g, del tamaño de la Tierra. Kepler-80g y cuatro de sus planetas cercanos forman lo que se conoce como cadena resonante, donde los planetas están fijados por su mutua gravedad en una danza orbital rítmica. El resultado es un sistema extremadamente estable, similar a los siete planetas del sistema TRAPPIST-1.
Ahora, Shallue y Vanderburg planean aplicar su red neuronal al conjunto completo de Kepler de más de 150.000 estrellas.

El estudio “Identifying Exoplanets With Deep Learning: A Five Planet Resonant Chain Around Kepler-80 And An Eighth Planet Around kepler-90” ha sido aceptado para su publicación en The Astronomical Journal.


viernes, 19 de enero de 2018

Enviarán un dron para estudiar la luna más grande de Saturno

Enviarán un dron para estudiar la luna más grande de Saturno


La NASA tiene entre sus planes lanzar una nave no tripulada para explorar un satélite que tiene condiciones únicas

Por EL COIMERCIO | PERÚ | GDA
14 DE ENERO DE 2018 12:31 AM


El año pasado, tras 13 años de orbitar Saturno, la sonda Cassini terminó su misión precipitándose en el gigantesco planeta. En 2004, el artefacto había enviado a su vez la sonda Huygens a Titán, el satélite más grande de Saturno. La información obtenida confirmó que se trata del único cuerpo en el sistema solar, además de la Tierra, que tiene atmósfera y un mar estable, características que lo hacen interesante para la exploración.
Ahora la NASA está estudiando dos propuestas para su próxima misión interplanetaria. La primera, llamada César, consistiría en una visita al cometa 67P/ Churyumov-Gerasimenko para obtener muestras. La otra, llamada Dragonfly (libélula, en inglés) implicaría enviar un dron para que explore Titán.
Además de ser el segundo satélite más grande del sistema solar (el mayor es Ganímedes, satélite de Júpiter), Titán es casi una vez y media más grande que nuestra Luna y, con un radio de 2.570 km, es más grande que Mercurio, el más pequeño de los planetas. Orbita a Saturno a 1,2 millones de kilómetros, a una velocidad de 20.000 km/h, dando una vuelta cada 15 días y 22 horas.
Lo más interesante de Titán es la combinación de sus características físicas y su atmósfera. La masa de Titán es 0,022 veces la de la Tierra, lo cual hace que la gravedad sea un séptimo de la Tierra, mientras que la atmósfera, que es 98% nitrógeno, es cuatro veces más densa.
Estas condiciones permitirán al dron desplazarse grandes distancias. De este modo, podrá explorar los diferentes terrenos y los mares de metano de la luna. Dado que Saturno está 10 veces más lejos del Sol que la Tierra, la señal demorará 10 veces más en llegar, o sea 83 minutos. Otro tanto será necesario para enviar las órdenes al dron. Las características del satélite suponen también en este aspecto una ventaja, porque mantener volando el aparato requerirá una fracción de la energía que se necesitaría en la Tierra.


Descubren el primer agujero negro dentro de un cúmulo globular de estrellas

Descubren el primer agujero negro dentro de un cúmulo globular de estrellas
Astrónomos dieron con este agujero negro al observar una estrella del cúmulo NGC 3201 que se comportaba de un modo muy extraño desde el telescopio VLT del observatorio del ESO en Chile.




·        EFE
17 de enero de 2018 09:05 AM
Actualizado el 17 de enero de 2018 10:18 AM
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Descubren el primer agujero negro dentro de un cúmulo globular de estrellas
Berlín.- Un equipo de astrónomos ha descubierto por primera vez un agujero negro dentro de un cúmulo globular de estrellas, un hallazgo que pone en duda las teorías vigentes que consideraban que este hecho no era posible. 
Según informó hoy el Observatorio Austral Europeo (ESO) en un comunicado, los científicos están convencidos de que en el cúmulo NGC 3201, situado en la constelación meridional de Vela, hay un agujero negro con masa estelar inactivo con una masa de unas cuatro veces la del sol. 
"Hasta hace poco se suponía que casi todos los agujeros negros desaparecerían de los cúmulos globulares después de poco tiempo y que sistemas como éste ni siquiera deberían existir. Pero, claramente, éste no es el caso", explicó Benjamín Giesers, investigador de la Universidad Georgia August de Gotinga (Alemania) y responsable del estudio. 
El investigador agregó que es la primera detección directa de los efectos gravitacionales de un agujero negro de masa estelar en un cúmulo globular. En tal sentido, es un hallazgo que ayuda a comprender la formación de los cúmulos globulares y la evolución de los agujeros negros y los sistemas binarios, vital en el contexto de la comprensión de fuentes de ondas gravitacionales. 
Según el comunicado, se trata de un importante descubrimiento que tendrá una gran repercusión en la comprensión de la formación de estos cúmulos de estrellas, los agujeros negros y los orígenes de eventos de ondas gravitacionales. 
El equipo de astrónomos dio con este agujero negro al observar una estrella del cúmulo NGC 3201 que se comportaba de un modo muy extraño desde el telescopio VLT del observatorio del ESO, situado en el desierto de Atacama (Chile). 
El astro se mueve hacia atrás y hacia delante a velocidades de varios cientos de miles de kilómetros por hora, con un patrón que se repite cada 167 días, "este hecho solo se podía explicar si orbitaba en torno a un agujero negro, informó Efe. 
"Orbitaba alrededor de algo totalmente invisible que tenía una masa de más de cuatro veces la del Sol. ¡Solo podía tratarse de un agujero negro!", apuntó Giesers.

http://www.eluniversal.com/noticias/estilo-vida/descubren-primer-agujero-negro-dentro-cumulo-globular-estrellas_684500


Fusión de dos estrellas de neutrones, descubrimiento científico del año

Fusión de dos estrellas de neutrones, descubrimiento científico del año
·        Fri, 22/12/2017 - 15:29


La observación de la colisión entre dos estrellas de neutrones que permitió por primera vez captar simultáneamente ondas gravitacionales y electromagnéticas fue el principal descubrimiento científico de 2017, señaló el jueves la revista estadounidense "Science".
Efectuada el 17 de agosto pasado, esta observación "confirmó varios modelos clave de astrofísica, reveló el origen de numerosos elementos pesados de la materia y confirmó la teoría general de la relatividad de Albert Einstein como nunca antes", señalaron los editores de la revista.
El choque entre ambas estrellas se produjo a 130 millones de años luz de la Tierra y generó minúsculas ondulaciones en el tejido del espacio y el tiempo -llamadas ondas gravitacionales- captadas por tres instrumentos gigantes en la Tierra, dos en Estados Unidos y uno en Europa.
Estas ondas, previstas por Albert Einstein, fueron detectadas por primera vez en 2015 tras la colusión de dos agujeros negros, un descubrimiento que le valió el premio Nobel de Física 2017 a los científicos que lo efectuaron.
Estas ondas abren una nueva e importante ventana de observación del Universo, al permitir observar cuerpos que no emiten luz.
"Poder aprehender la totalidad de los acontecimientos cósmicos cataclísmicos promete revolucionar la astrofísica", señala Science.
Entre los otros diez avances científicos clave del año identificados por la revista figuran el descubrimiento de una nueva especie de orangután (el Pongo tapanuliensis) en una aislada selva indonesia, así como una nueva datación de una calavera de 300.000 años de antigüedad, que permite concluir que los primeros homo sapiens vivieron 100.000 años antes de lo que se creía.
Una exitosa terapia génica en niños afectados por atrofia muscular espinal, la causa genética más frecuente de mortalidad infantil, también formó parte del palmarés del año 2017, al igual que otro avance que podría eliminar mutaciones genéticas responsables de algunas enfermedades.
La revista deplora por otro lado algunos fracasos registrados este año.
Menciona entre ellos "una relación profundamente disfuncional" entre la comunidad científica y el presidente estadounidense Donald Trump, quien desde que asumió el cargo en enero pasado, retiró a su país del Acuerdo de París sobre cambio climático, derogó numerosas reglamentaciones ambientales y redujo fuertemente el presupuesto federal para investigaciones científicas.

AFP/ MF